No, aunque me muerda los labios no tendrás otra reacción cariñosa de mi parte, porque cada vez que me dices que no, mi sangre se pasma recorriendo mis venas, porque el dolor se me agranda cuando me desespero que no entiendas lo que me haces falta, pero si estás seguro que esto es lo que tu quieres, aunque me arranque la vida, no volveré a llamarte, aunque deba golpearme contra la pared para que no sepas que aún te amo, no importa más, ya todo cuanto tenía lo perdí, al menos rescataré lo poco del aliento que me queda sin ti…
No hay comentarios:
Publicar un comentario